El Dominical, 14 de Abril de 1996
Aprendizaje creativo
¿Qué tipo de educación queremos para las futuras generaciones? ¿Cómo debemos llevarla a cabo? ¿Con qué recursos? Este debate fue incentivado con la llegada del director general de UNESCO, Federico Mayor, quien recomendó primero definir los objetivos de la educación para luego establecer sus contenidos y sus formas.
Entre los diversos puntos que se tocan en el debate resalta el de la creatividad y el del constante aprendizaje. Los conocimientos se están generando a tal velocidad que cada dos años lo aprendido resulta una pequeña parte de lo que se debe dominar para sobrevivir en un mundo altamente competitivo.
En ese marco, la educación moderna debe preparar a las nuevas generaciones para aprender constantemente, adquiriendo e incluso generando nuevos conocimientos.
Otro aspecto que resulta vital es la experimentación. Sólo la teoría no lleva muy lejos. Casi todos los cursos podrían tener partes experimentales o, en todo caso, simulaciones. Sin embargo, estas simulaciones deben reemplazar lo que no se puede practicar en la realidad.
Las ciencias están en el campo experimental por excelencia. No se concibe cursos de ciencias sin experimentación. Pero tampoco se trata de experimentos que repiten siguiendo instrucciones, sino más bien de la búsqueda de fenómenos naturales y de sus interpretaciones.
Cuando el científico y el ingeniero investigan sobre temas básicos o aplicados, parten hacia algo desconocido, para lo cual no tienen instrucciones que seguir. Es como resultado del trabajo que salen cosas nuevas, que luego darán lugar eventualmente a instrucciones precisas para futuros investigadores.
Ello implica que la educación moderna debe ser totalmente diferente a la que ha tenido hasta ahora el país. En otras palabras es necesario mucho de creatividad e innovación para establecer programas de la nueva educación.
En este esfuerzo es evidente la importancia del potencial humano que llevará a cabo estos programas. En tal sentido, están llevándose a cabo una serie de programas de capacitación educativa. Se trata de otorgar a los maestros las herramientas para formar una generación creativa e innovadora.
Los jóvenes vienen con bases construidas en la primaria, las que difícilmente se modifican en la secundaria. Por ello, en los programas de capacitación parece importante tomar en cuenta que la formación de una generación es más creativa e innovadora mientras más temprano se comience.