El comercio /El Dominical/ 06 de Octubre de 1996
Control mental de computadoras
Hace poco era un sueño que una computadora reconociera la voz. Hoy en día, las computadoras ejecutan acciones ordenadas oralmente y el vertiginoso desarrollo de la investigación tecnológica permite el control de una computadora con señales nerviosas. Esta nueva frontera de la tecnología nos está acercando a escenas de ciencia ficción en la que los seres humanos se comunican con la computadora con la mente.
Cada persona genera señales nerviosas imperceptibles para otra. El desarrollo de sensores sofisticados y el avance están abriendo la posibilidad para que personas minusválidas puedan comunicarse a través de las computadoras o simplemente se logren conducir un vehículo con el pensamiento.
Todo comenzó en 1849, cuando el fisiólogo Heinrich Du Bois-Reymond descubrió que la contracción muscular generaba pequeñas señales eléctricas. El mismo investigador desarrolló técnicas para mejorar la detección de las señales musculares. En 1970 se logró construir electrodos de cloruro de plata y amplificadores electrónicos que sirvieron para detectar pequeñísimas contracciones musculares.
Los científicos Hugh S. Lusted y R. Benjamín Knapp han desarrollado un sistema de comunicación entre la computadora y el cuerpo humano usando las múltiples señales electrónicas. Para ello fue necesario desarrollar equipos especializados y un programa de computadora para analizar los pulsos musculares. En primer lugar, se amplifica las señales eléctricas musculares por un factor de 10,000. Luego son transformadas en señales digitales, apropiadas para las computadoras. Estas determinan la naturaleza de la contracción muscular por intermedio de programas especializados.
En la Universidad Loma Linda, en California, en 1993, se logró que un niño con parálisis pueda ejecutar movimientos de objetos en la pantalla de una computadora contrayendo músculos faciales.
Ante las enormes posibilidades de esta tecnología, los científicos están investigando varias formas de señales eléctricas que emite el cuerpo humano. Así, en 1953, un grupo de científicos norteamericanos descubrieron que el movimiento del ojo generaba pequeñas variaciones de voltaje, las que eran detectadas por intermedio de circuitos electrónicos. En los años 90, estas señales fueron usadas para mover el cursor de la pantalla de una computadora. En el desarrollo de esta tecnología se usó la lógica difusa, apropiada para discriminar verdaderos movimientos de ojos de cambios de voltajes en los electrodos.
Las aplicaciones que se vislumbran de la nueva tecnología son múltiples. Sólo para mencionar alguna tomemos el caso del médico cirujano en plena operación que desea mover algún elemento de su sistema con sólo movimiento de ojos, debido a que las manos están ocupadas.
En estos momentos innumerables grupos de investigación están tratando de desarrollar sistemas de control con la actividad cerebral, en la que se generan voltajes biológicos muy pequeños. Ese es un enorme desafío para los científicos. Pasar de los electroencefalogramas, usados desde principios de siglo, a los electroencefalordenes hay un trecho investigatorio considerablemente grande. La dificultad reside en el control de las señales eléctricas cerebrales.
Por el momento se ha aplicado esta técnica para lograr respuestas negativas o afirmativas de gente completamente paralítica. También se ha logrado que un paciente pueda seleccionar palabras o frases en un menú presentado por la computadora.
Vemos, pues, que el camino va hacia la comunicación con el pensamiento entre el hombre y la computadora, que en realidad es un paso a la comunicación entre personas con el pensamiento. Lo que falta es comprender el significado de las señales que se producen por miles en el cerebro.