16 Mayo, 2004
Físico nuclear
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El Comercio /Opinión/ 16 de enero de 1997

Préstamo tecnológico

El gobierno peruano, a través del Ministerio de Industria, Turismo, Integración y Negociaciones Comerciales Internacionales (MITINCI), ha presentado al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) un proyecto tecnológico de apoyo a la Industria. Este proyecto es producto de coordinaciones entre empresarios, académicos y representantes del gobierno, llevadas a cabo en el seno de la Comisión de Política Científica y Tecnológica (COMPOLCYT) de la CONFIEP.

Las expresiones del presidente del BID, favorables al proyecto, hacen pensar que, por primera vez en el país, se logrará un préstamo para el desarrollo tecnológico, con el que se empezará un acercamiento orgánico de cooperación entre la universidad, los institutos de investigación y la empresa.

Desde hace varios años, los países vecinos se han beneficiado con préstamos del BID para proyectos tecnológicos. Las empresas y las universidades de esos países desarrollan trabajos conjuntos de investigación aplicada. En tal sentido, el préstamo que acordará el BID serviría para disminuir la velocidad de nuestro retraso relativo en la Región.

Dado que el proyecto tiene por objetivo apoyar a la industria con la investigación tecnológica, al Programa Bolívar y el MITINCI coordinaron reuniones con las universidades para proponer proyectos susceptibles de ser integrados en un plan global de desarrollo tecnológico. Los empresarios, convocados por el MITINCI, dieron luego la forma final al mismo.

Un componente del proyecto es el apoyo directo a la modernización de la empresa. El otro está dirigido a proyectos de investigación de la empresa. Este componente promoverá la investigación tecnológica relacionada con la problemática de la industria.

La experiencia muestra que, cuando se identifica la necesidad, la empresa establece la dinámica de la investigación y desarrollo en las universidades. Prueba de ello es la relación que hace muchos años existe entre empresas mineras y la Facultad de Ingeniería Minera, Geológica y Metalúrgica de la UNI. Con apoyo de las empresas mineras se ha realizado una serie de trabajos de investigación, creándose para ello el Instituto Geológico Minero y Metalúrgico (INGEMMET). Por ejemplo, varios fueron los proyectos de lixiviación química y bacteriana llevados a cabo en universidades. Paralelamente, al rápido avance de la tecnología y la llegada de empresas extranjeras generaron el uso de modernas técnicas que convirtieron minas de baja ley en fuentes de riqueza insospechada.

Otra experiencia exitosa de colaboración entre empresas con la universidad es la que se ha establecido entre la empresa Backus y Johnston y la Universidad Nacional Agraria, entre las cuales se ha realizado una serie de trabajos de investigación sobre la productividad de la cebada. Debido a que hasta el momento el Perú es importador de cebada, se tiene como objetivo incrementar las áreas de cultivo de este cereal, gracias a las nuevas variedades logradas en laboratorios genéticos. La investigación y el control de calidad en este campo son esenciales para el éxito en un mercado bastante exigente. Las dificultades de la Pilsen, antes motivo de orgullo de los chalacos, muestran hasta qué punto puede ser grave el descuido tecnológico.

Tanto las minas como la cerveza constituyen dos empresas que sobreviven en forma casi natural en nuestro país minero y con gente siempre con ganas de celebrar. Por otro lado, la modernidad nos ha traído otra necesidad: la comunicación. La tecnología de la comunicación genera necesidad de investigar sobre este campo. Es interesante ver entonces la creación de una maestría de telecomunicaciones en colaboración entre la UNI y el Instituto Nacional de Investigación y Capacitación en Telecomunicaciones (INICTEL).

Aunque los logros mencionados son alentadores, cabe señalar que existen necesidades no satisfechas de investigación, debido a que el empresariado no ha logrado aprovechar la potencialidad de la agroindustria. En este rubro, Chile nos lleva una tremenda ventaja, gracias a los esfuerzos dedicados a la investigación biotecnológica dirigida a la exportación de frutas y productos agrícolas. Asimismo, se evidencia una carencia de investigación sobre los productos andinos y selváticos con potencialidades nutritivas y curativas.

Como vemos, las empresas de éxito siempre han comprendido las necesidades de investigación aplicada en el país. Paralelamente, la investigación básica ha sido abandonada. Sin embargo, no debemos minimizar la posibilidad que como consecuencia de la investigación básica surja, como ha ocurrido en otros países, un nuevo campo de inversión rentable para la industria.