16 Mayo, 2004
Físico nuclear
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El Comercio, 25 de mayo de 1998

Relatividad del análisis del ADN

En estos tiempos se habla mucho del análisis del ADN para la determinación de paternidad. Se dice que con la tecnología avanzada de análisis del ADN se determina con un 99.9% de certeza si es que un niño es hijo de un supuesto padre; y con 100% de certeza si es para afirmar que no es hijo del mismo.

Como es conocido, cada persona tiene un patrón de ADN, el que se obtiene básicamente colocando los componentes genéticos en un gel, al que se aplica un voltaje eléctrico. Después de un tiempo se obtendrá el patrón del ADN debido a que los componentes más lejos llegarán, dando lugar a una serie de líneas paralelas de llegada.

Veamos los elementos que influyen en el grado de certidumbre de la determinación afirmativa de la paternidad. Si es que cada uno de los componentes genéticos del niño son encontrados entre los de la madre o entre los del supuesto padre, puede afirmarse con cierto grado de certidumbre que es hijo de ambos. Para calcular el grado de certidumbre de la determinación afirmativa de paternidad es necesario hacer un estudio de periodicidad de similitud de patrones genéticos en una población. En el Perú no se conoce los resultados de un estudio de esta naturaleza.

Veamos ahora algunos aspectos de la determinación negativa de la paternidad, que se supone 100% segura. Si un componente del patrón genético de un niño no es encontrado ni el patrón genético del padre ni el de la madre, se podría afirmar que es un tercero el que participó en la combinación. Si aceptamos la hipótesis de que esta afirmación es absolutamente verdadera, estaríamos negando la existencia de la mutación en células germinales.

La mutación es el cambio en la secuencia del ADN, la que se puede producir en las células germinales del padre o de la madre, lo que no modificaría la composición genética del resto de las células que participan en la formación del nuevo ser no son las mismas que las correspondientes a las del padre y la madre.

Las mutaciones tienen diversas causas, entre las que se cuenta el consumo de sustancias tóxicas o la aplicación de radiación ionizante. La radiación ionizante natural viene del cosmos y de los radioisótopos normalmente existentes en nuestra alimentación o en el aire que respiramos.

Las radiaciones producidas por el hombre están constituidas principalmente por los rayos X para diagnóstico, radiación para la radioterapia y las emitidas por los radioisótopos usados para el diagnóstico de enfermedades. Los de rayos X producidos en los aparatos de televisión y la microondas también conllevan riesgos de mutaciones para las células.

Cuando la mutación afecta a las células que forman parte de los diferentes tejidos del cuerpo abre la posibilidad de inducir cáncer o cambios fisiológicos y estructurales. Cuando la mutación se genera en las células germinales, sin afectar su viabilidad, la mutación se trasmite a los descendientes. En el patrón genético de estos descendientes –obtenido en el análisis del ADN- se encontrarán componentes diferentes a los del verdadero padre, lo que significaría una eventual negación de paternidad a pesar de que ésta es verdadera.

Vemos pues que bajo el supuesto de contar con tecnología perfecta con 100% de seguridad en el análisis de componentes genéticos, no puede determinarse la paternidad de un ser ni negarse la misma con 100% de seguridad. La mutación genética, responsable de la evolución de las especies, son una prueba de los continuos cambios generados en la herencia genética a lo largo de la historia de la vida.