16 Mayo, 2004
Físico nuclear
Articulos

 

El Comercio, 15 de junio de 1999

Alegato en Apoyo a la Ciencia

Ronald Woodman: premio ejemplar

El físico peruano doctor Ronald Woodman ha ganado el Premio Edward Appleton 1999, por sus trabajos sobre la ionósfera y atmósfera neutra. Con ello demuestra una de las tesis que él defiende: un buen científico con apoyo económico para sus investigaciones puede alcanzar el éxito. El doctor Woodman es un excelente científico y ha realizado sus investigaciones en el Observatorio de Jicamarca, construido y sostenido esencialmente por los Estados Unidos.

El premio de Woodman es el más importante premio obtenido por los científicos del Observatorio de Jicamarca, el que presenta logros que promueven la imagen del Perú en el mundo.

La inevitable pregunta que surge respecto al Observatorio de Jicamarca –situado a 30 kilómetros al Este de Lima- es la siguiente: ¿Por qué Estados Unidos escogió este lugar para construir la primera facilidad en el mundo dedicada al estudio de la ionósfera ecuatorial? La respuesta es simple: ello se debe a que en Jicamarca el campo magnético es horizontal a la superficie terrestre, lo que permite que la antena, allí construida, apunte en forma perpendicular al campo magnético terrestre y, de esa forma, facilite mediciones atmosféricas.

Además, el sitio está rodeado de montañas, lo que evita interferencias; y el terreno libre es suficientemente amplio para realizar experimentos especiales.

La construcción estuvo a cargo del Laboratorio Central de Radiopropagación (CRPL) y del National Bureau of Standards (NBS). Una vez construido, el laboratorio se convirtió en parte del Environmental Science Service Administration (ESSA) y luego de la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA). La ESSA y la NOAA continuaron con su apoyo a Jicamarca por varios años. Luego, la NSF comenzó a financiar el proyecto, primero a través de la NOAA y, desde 1979, por medio de la Universidad Cornell.

La antena del Observatorio de Jicamarca está compuesta por 18.432 dipolos de onda media. Por otro lado, se tiene el radar Julia, el que se usa para las investigaciones de la ionósfera y atmósfera. Con el Julia se mide diariamente la variabilidad de las irregularidades del plasma ecuatorial y las ondas atmosféricas neutras. También se cuenta con una sonda portátil de la Universidad de Lowell. Con esta antena se miden perfiles atmosféricos.

El observatorio de Jicamarca trabaja en concordancia con otras facilidades instaladas en el país y en el mundo. La Universidad Clemson opera instrumentos instalados en Arequipa para observar el cielo completo. En Piura se ha levantado un radar de la NOAA. En Ancón se cuenta con magnetómetro. En Punta Lobos se tiene un cohete de 50 kilómetros de rango, que fue usado una vez por la NASA y otra por Alemania.

La contratación de profesionales de primer nivel se realiza a través de la corporación sin fines de lucro llamada Ciencia Internacional (CI), la que proporciona servicios al IGP para operar el Observatorio.

Vemos pues la magnitud de la empresa científico-tecnológica que dirige el doctor Woodman y los resultados obtenidos son testimonios de su gran talla de liderazgo científico.

Conociendo las convicciones del doctor Woodman, actualmente presidente de la Sociedad Peruana de Física, el mejor homenaje que se le puede ofrecer es reclamando –como él lo hace continuamente- el apoyo a la ciencia y a la tecnología peruanas, sin lo cual el éxito es remoto. Y el éxito en ciencia y tecnología tiene que ver con el desarrollo integral del país.

(*) Ex presidente de la Sociedad Peruana de Física