3 Noviembre, 2005
Físico nuclear
Articulos

2003

Invertir para despegar de la pobreza
El Comercio, Perú /Opinión / 2 de mayo de 2003

La ciencia y la guerra
El Comercio, Perú 13 de febrero del 2003

Los riesgos de las ciencias espaciales
El Comercio, Perú 3 de febrero del 2003

El encuentro por el desarrollo del país
La República, Perú /Opinión/ 17 de enero de 2003

Medio siglo de industria sin investigación
El Comercio, 4 de enero Perú enero del 2003

Los escenarios del desarollos
El Comercio, 4 de enero Perú enero del 2003

Potencial humano en ciencia y tecnología: Entre la Universidad y los institutos de investigación

Escribe Modesto Montoya

Uno de los principales problemas de la investigación científica y tecnológica es que quedan pocos investigadores en el país y, de éstos, casi todos se dedican a tareas lejanas de los temas para los cuales se han preparado. Esta situación se debe a las dificultades económicas por las que atraviesan la universidades y las empresas privadas, las que por lo demás no comprenden su importancia. En esta nota se muestra que los institutos sectoriales ofrecen un camino para el despegue de la ciencia y tecnología nacionales.

En las universidades estatales, casi todos los científicos e ingenieros con grados de doctor obtenidos en el extranjero sólo se dedican a dictar cursos teóricos, abandonando la investigación, debido a que, por sus bajas remuneraciones (mil soles en promedio), tienen uno o dos trabajos adicionales. En las universidades privadas se da prioridad al dictado de cursos, actividad que constituye su principal fuente de ingresos. Las pocas excepciones son los investigadores que logran subvención de alguna empresa privada o institución extranjera, interesadas en determinados tipos de investigación.

Para que los investigadores trabajen en temas para lo que han sido preparados, deben recibir por ello remuneraciones razonables. El asunto no es tan fácil de resolver, porque, en las universidades estatales, cada profesor tiene un nivel remunerativo independiente de que investigue o sólo dicte cursos. Esto significa que si se aumenta la remuneración a un profesor que hace investigación, debe darse un aumento general a todos los profesores, lo que lleva a un monto que no convence al Ministerio de Economía y Finanzas.

Hace una década se propuso un proyecto de Ley de la carrera del investigador, según la cual los investigadores habrían recibido un ingreso de acuerdo a su nivel académico y a su productividad, independientemente de su lugar de trabajo. Ese proyecto fue archivado porque no respondía a las nuevas tesis económicas y, por otro lado, no correspondía a una definición de áreas de investigación prioritarias para el país.

La creación de los institutos sectoriales de investigación fue para impulsar la investigación aplicada en función de prioridades sectoriales. Los científicos e ingenieros de los institutos, en principio, se dedican a investigar o brindar servicios tecnológicos en beneficio de los sectores a los que están adscritos. Como las cosas nunca son fáciles, los institutos tampoco ofrecían remuneraciones decorosas, como consecuencia de lo cual se produjo el conocido éxodo, diezmando el potencial científico y tecnológico que se había formado con tanto esfuerzo.

Actualmente, los institutos ofrecen remuneraciones significativamente mejores que en el pasado. En esas circunstancias, una de las formas de potenciar la ciencia y la tecnología es abriendo plazas de investigadores en los institutos. Los investigadores que ganen las plazas pueden seguir enseñando en la universidad y realizar investigación en los institutos. Esto permite también que sus alumnos tengan acceso a los laboratorios del instituto, dándoles oportunidad para una buena formación teórico práctica.

El esfuerzo del Estado en la potenciación de la ciencia y la tecnología tiene que darse en concordancia con una demanda real por parte de la Sociedad. La primera demanda es cultural, se refiere a las ciencias básicas, la que incrementa el conocimiento científico y tecnológico de la humanidad, y abre oportunidades para las aplicaciones tecnológicas. La segunda demanda viene de las empresas o instituciones que quieren mejorar los bienes y servicios que ofrecen al mercado o a la Sociedad.

Los institutos tienen definidas sus áreas prioritarias, para cuyo desarrollo necesitan recuperar sus masas críticas de científicos e ingenieros. Esto es posible con la apertura de plazas de investigadores, las que incluso pueden ser atractivas para los profesionales que se encuentran en el extranjero.

En suma, los institutos pueden ser muy útiles para impulsar el desarrollo científico y tecnológico en nuestro país. Para ello se está estableciendo puentes con la Sociedad y la Empresa, y se está coordinando esfuerzos para optimizar el uso de los recursos en infraestructura y en potencial humano en áreas beneficiosas para el país. Cabe añadir que esta propuesta fortalece también el rol de la universidad, como fuente de una juventud ávida de investigar las fronteras del conocimiento.
10 de octubre 2003

La India apuesta por la tecnología
Escribe Modesto Montoya

La India, a todas luces, según la revista La Recherche (No. 340) está decidida a salir de la pobreza con ciencia y tecnología. En Bangalore, una ciudad de 6 millones de habitantes situada al sureste de India, se ha construido la vitrina de la ciencia y la tecnología indias. Allí se encuentra el prestigioso Instituto Indio de Ciencia (IISc), que no tiene mucho que envidiar a los más grandes centros tecnológicos del mundo. El IISc ha creado la Sociedad para la Incubación y el Desarrollo, encargada de defender la propiedad intelectual de los investigadores y administrar un fondo de 250 millones de dólares de capital de riesgo. Paradójicamente, en esta misma ciudad viven millones de personas en la extrema pobreza. La elite intelectual india apuesta por las tecnologías de punta, centradas en la biotecnología, las tecnologías del espacio, las tecnologías nucleares y las tecnologías de la información.

En 1980, India exportaba 4 millones de dólares en software; entre el 2000 y 2001 exportó 5100 millones de dólares. Según fuentes del CSIR (Council of Scientific and Industrial Research), entre 1998 y 1999 el software pasó a ser de 2.5% a 10% de las exportaciones. El CSIR, que no está entre los mayores centros de investigación de la India, cuenta con 40 laboratorios, 22000 empleados y 5300 investigadores.

En el 2000, la India invirtió 4000 millones de dólares en investigación y desarrollo, lo que significó el 0.9 de PBI: la meta es de 2%, para equiparse al porcentaje dedicado en los países desarrollados. El estado de Andhra Pradesh, con 80 millones de habitantes, basa su desarrollo en las tecnologías de la información, la que la trata de difundirlas en todos los sectores que sea posible, a través de cabinas internet en cada pueblo. Se espera que las tecnologías de la información permitirán atraer inversiones de calidad y aumentar las exportaciones.

El otro campo prioritario de la India es de las biotecnologías. Desde 1986, la India es el único país en el mundo a contar con un Secretariado de Estado para las biotecnologías, el que, en el 2000, tuvo un presupuesto de 40 millones de dólares, los que se añaden a las inversiones de otros ministerios, para totalizar unos 60 millones de dólares.

Las investigaciones son dirigidas contra las enfermedades infectocontagiosas y al mejoramiento de los productos agrícolas. Uno de los temas en los que acentúa el esfuerzo y, al mismo tiempo, se controla mucho la aplicación, es de los organismos genéticamente modificados (OGM). La decisión fue tomada hace varios años debido, entre otras cosas, a que el 45% de las plantaciones de algodón es destruido por insectos. La India es consciente de los riesgos ecológicos, por lo que las OGM son sometidas a controles rigurosos, para disminuir riesgos innecesarios.

Uno de los más grandes centros de investigación biológica es el Centro de Biología Molecular y Celular (CCMB) de Hyderabad, dedicado a las pruebas genéticas, la terapia genética, las vacunas recombinantes y la conservación de especies salvajes. En Bangalore, el Laboratorio de Microbiología y de Biología Celular del IISc investiga sobre virología y el gusano de seda transgénico. El ICGEB (International Centre for Genetic Engineering and Biotechnology), apoyado por cuarenta estados, desarrolla una vacuna contra el paludismo y la utilización de plantas transgénicas .

En India, la empresa privada empieza a comprender que la investigación es rentable. En 1991, el sector privado contribuía con el 12.6 % de las inversiones en I+D; en 1999, esa cifra aumentó a 20% (en los países desarrollados, la inversión privada en este campo está sobre el 75%).

La empresa General Electric ha decidido abrir su segundo centro mundial de investigación en Bangalore, el que empleará 1000 doctores en CyT. Otras empresas multinacionales, como la Daimler-Benz, Intel, Microsoft, IBM Siemens y Du Pont, están en esa misma dirección. Una serie de empresas multinacionales empiezan a invertir en centros de excelencia en la India.

Como vemos, basados en el desarrollo de conocimiento científico tecnológico, los indios han decidido abandonar la pobreza. La talla del desafío tecnológico que tiene la India es gigantesco, pero la decisión con la que está enfrentándolo hace pensar que dentro de algunos años tendremos una nueva potencia tecnológica.
Lima, 5 de octubre 2005

 

A propósito de Perú Xport 2003: Exportación tecnológica

Escribe Modesto Montoya

En la feria “Peru Xport 2003” se ha reafirmado la necesidad de elevar el valor agregado a nuestros productos de exportación, sobre todo que cada vez es más evidente el carácter globalizado del mercado mundial. Aunque es poco conocido por la mayoría de los peruanos, el país está haciendo esfuerzos por exportar productos tecnológicos de alto contenido de conocimientos. Los productos pueden calificarse como tecnológicamente avanzados, y que en verdad son pocos, tienen el reto de seguir creciendo en la cartera de exportaciones. Entre éstos podemos mencionar los radioisótopos y los radiofármacos producidos en el Centro Nuclear de Huarangal, con la participación de ingenieros y científicos preparados en diversos laboratorios del mundo.

Los radioisótopos son producidos irradiando sustancias apropiadas en el reactor de investigaciones de 10 megavatios de potencia. Estas sustancias son luego procesadas en celdas especiales, provistas de blindajes de plomo y ventanas de vidrio plomado, componentes automatizados y brazos mecánicos, con los cuales se realiza procesos radioquímicos conducentes a las sustancias radiactivas específicas.

Los radiofármacos son producidos con la incorporación de radioisótopos en compuestos químicos. Esto se realiza en laboratorios limpios y aislados, con instrumentos y equipos de última generación. Los radiofármacos producidos en la planta, antes de su comercialización, son sometidos a estrictas pruebas de calidad física, química y biológica, en cumplimiento de las normas farmacopeas internacionales.

Los radioisótopos son comercializados cumpliendo con las normas internacionales de material radioactivo. En el embalaje del material radiactivo se considera las normas internacionales, a fin de garantizar la seguridad en su transporte.

Entre los productos exportados tenemos yodo 131, samario 153, iridio 192 y estroncio 99, los que tienen aplicaciones médicas e industriales. El samario 153, producido en el Perú por primera vez en América Latina, sirve como paliativo del dolor producido por el cáncer óseo. Con una aplicación se mejora notablemente la calidad de vida del paciente: con una aplicación se calma el dolor por meses, mientras que el uso de la morfina, por ejemplo, requiere una aplicación cada 2 horas.

Desde 1996 se ha hecho más de 500 envíos de material radiactivo al extranjero. Los radioisótopos han sido exportados a Nueva Zelandia, San Domingo, Trinidad Tobago, Cuba, Venezuela, Colombia, Uruguay, Argentina, Ecuador, Guatemala y Bolivia; y los radiofármacos han salido enviados a Cuba, Chile, Bolivia y Ecuador. Recientemente se ha recibido requerimientos de Costa Rica.

La competencia en este mercado es dura, el gran productor mundial es la empresa canadiense Nordion que es considerado como el “lider global en tecnología de radioisótopos para prevenir, diagnosticar y tratar enfermedades”. Además, los radioisótopos tienen una vida media tal, que su actividad disminuye significativamente cada hora. En ese sentido, el transporte aéreo constituye nuestra peor desventaja. Lima no tiene vuelos directos a muchas ciudades de América Latina, lo que disminuye la competitividad de nuestros productos. Por otro lado, las exigencias internacionales se hacen cada vez más duras, lo que nos obliga a invertir en investigación e innovación.

Pero lo más difícil de remontar es nuestro mercado interno. El uso de radioisótopos para el diagnóstico requiere de equipos especiales, con los que cuentan sólo los grandes hospitales. Algunos de estos, debido a las restricciones de presupuesto, no tienen para reparar los equipos adquiridos, disminuyendo notablemente la demanda nacional.

La competencia para la producción de radioisótopos y radiofármacos en el Perú es de la talla de gigantescas empresas del hemisferio norte, las que cuentan con mucho a su favor, sobre todo el de transporte, dado que son países comercialmente céntricos, y el de contar con recursos para modernizar continuamente sus plantas de producción.

Dado que el mercado es cambiante, el Centro Nuclear de Huarangal no se limita a la venta rutinaria: hoy se investiga antígenos monoclonales, para generar nuevos productos útiles en el diagnóstico temprano del cáncer. La competencia exige a los laboratorios permanente investigación. No hay otra forma si no queremos salir de la carrera tecnológica en este siglo.
1ero de octubre 2003

De cómo usar la fuerza de los grandes: Formación y recuperación de talentos
Escribe Modesto Montoya

La ciencia y la tecnología están en los cerebros con los que cuenta cada país. Por ello, dado que la competitividad se sostiene en el conocimiento, para atraer cerebros, los países han establecido diversas estrategias, algunas de las cuales han tenido un remarcable éxito. En esta materia ¿qué estrategia tiene el Perú?

Indudablemente, Estados Unidos es un punto de atracción irresistible para mucha gente que, independientemente de su formación y ocupación, busca mejores horizontes. La razón no es un secreto: el gran poder adquisitivo norteamericano. Para los científicos y tecnólogos, se añade el gran atractivo de los importantes recursos con los que Estados Unidos cuenta para realizar investigaciones competitivas. Desde la facilidad con la que se obtiene la información y equipamiento científicos, hasta las subvenciones para investigar que ofrecen las numerosas fundaciones y, sobre todo, ese ambiente científico que incentiva la creatividad.

Algunos jóvenes investigadores peruanos que se han formado en el extranjero, y con apego a nuestro país, aceptarían regresar con remuneraciones decorosas y un ambiente de trabajo amigable para la investigación. Las limitaciones económicas del país sólo están permitiendo crear esas condiciones en campos prioritarios. En realidad, aún cuando tuviéramos una mejor situación, siempre sería necesario priorizar; esto se hace, incluso, en los países altamente industrializados. Las condiciones favorables para la investigación que se están creando no son pensadas exclusivamente en los científicos peruanos residentes en el extranjero: las plazas están abiertas a todos, independientemente de la nacionalidad y del país de residencia.

En cuanto a la formación de científicos, cabe hacer notar que la planificación del sistema educativo de los países industrializados involucra la formación que se ofrece en el mundo. Los países más poderosos se saben capaces de atraer, ofreciendo becas de postgrado, a los intelectuales formados en las naciones con menores recursos. El más importante tamiz existente para las becas está constituido por el idioma, lo que incentiva, en nuestro país, por ejemplo, la creación de centros especializados de preparación para los exámenes correspondientes.

Sin embargo, la situación arriba descrita, es también una oportunidad para los países no industrializados. Los programas de formación de científicos y tecnólogos de países con pocos recursos deben integrar las ofertas de becas ofrecidas por los países industrializados. Lo importante es informar adecuadamente a los candidatos sobre los campos que tendrían mejores posibilidades de desarrollo en caso que deseen regresar.

Una vez fuera del país, los jóvenes investigadores intensifican su formación, pero también sufren los efectos de la lejanía, creándoles una visión no muy objetiva de su país de origen. Algunos se desconectan totalmente, mientras que otros se mantienen siempre pensando en el retorno. Para ellos se ha trazado una estrategia, parte de la cual comprende el Encuentro Científico Internacional (ECI), cuyo objetivo fundamental es establecer lazos de colaboración entre los investigadores peruanos y amigos del Perú residentes en el Perú y en el extranjero, en torno a proyectos de investigación y desarrollo llevados a cabo por instituciones peruanas (asociaciones, institutos, universidades, empresas, entre otras). También se está tejiendo una red de cooperación entre instituciones mundiales y peruanas en torno a proyectos escogidos.

Los científicos peruanos que residen en el extranjero, y que participan en el ECI, ya están trabajando por el Perú, a través de un programa de cursos de alta especialización, canalización de información y de equipos de laboratorio en beneficio del país. En enero, por ejemplo, se ofrecerán cursos de biología molecular, ciencia de materiales y medicina nuclear, dictados por profesionales de las mejores universidades del mundo.

Otro ejemplo concreto de lo que hemos descrito en esta nota es el proyecto de cooperación entre el Instituto Peruano de Energía Nuclear, el Organismo Andino de Salud (Convenio Hipólito Unanue) y el Organismo Internacional de Energía Atómica, para enfrentar el resurgimiento de la malaria. En este proyecto trabajan científicos de varios de países, y entre los peruanos están profesionales doctorados en las mejores universidades del mundo y que decidieron regresar al Perú.

En suma, las nuevas tecnologías de información nos están permitiendo a peruanos y amigos del Perú, independientemente de nuestro lugar de residencia, en mundo globalizado, a trabajar juntos por el país.
Lima 28 de septiembre 2003

Imágenes nucleares y neurociencia: ¿Cómo reparar y potenciar cerebros?

Escribe Modesto Montoya

En el marco de la intensa y encarnizada competitividad, establecida entre empresas y naciones, el cerebro aparece como elemento esencial para salir bien librados. Ante ello, los laboratorios del mundo, aplicando técnicas interdisciplinarias, se han sumergido en las profundidades de la materia gris, con el fin de comprender y mejorar el sistema central del ser humano. Hoy en día, se busca la forma de reparar, potenciar, estimular y mejorar cerebros.

Las imágenes que han permitido descubrir innumerables secretos del cerebro son básicamente de tres tipos: las imágenes morfológicas –basadas principalmente en la resonancia magnética nuclear (IRM)- las que muestran la estructura del cerebro con alta precisión; las imágenes funcionales –basadas en IRM y en la tomografía por emisión de positrones (TEP)-, las que son útiles para relacionar estructuras y actividad cerebral; y los radiotrazadores, los que identifican la distribución de determinadas moléculas en el cerebro.

En el Perú, las imágenes del cerebro se usan para identificar tumores, los que tienen mayores probabilidades de eliminación mientras más temprano se los detecten. Para ello se usa la IRM, la que también sirve para identificar sangrados, quistes y aneurismas. En menor escala se aplica técnicas de trazadores radiactivos.

Uno de los mayores descubrimientos mundiales sobre el tema es la plasticidad del cerebro; es decir la capacidad de redistribuirse para suplir una función perdida por la destrucción de una zona determinada. Las neuronas se reorganizan en redes neuronales estructurales dependiendo de el ejercicio y la práctica. Dentro de ciertos límites, las neuronas están listas para participar en funciones diversas, con las conexiones pertinentes. El famoso actor Christopher Reeve es uno de los pacientes de paraplejía que está logrando reconexiones neuronales que le permiten hacer movimientos de dedos de pies y manos, así como empujar con las piernas.

Las posibilidades de la plasticidad cerebral son grandes. Michael Merzenich, científico de la Universidad de California, está investigando cómo, a través del entrenamiento y el juego, puede revertirse o mejorarse casos de esquizofrenia, autismo y la pérdida de memoria que acompaña el envejecimiento.

Asimismo, las imágenes IRM del cerebro aplicada a jóvenes han permitido descubrir que la esquizofrenia está relacionada con pérdida de materia gris en la corteza cerebral, sobre todo entre los 13 y 18 años, afectando las regiones que tienen que ver con el pensamiento asociativo, la percepción sensorial y el movimiento muscular. La detección temprana de la esquizofrenia permite tratamientos eficaces para retardar la aparición o reducir la gravedad de la enfermedad.

Las imágenes del cerebro obtenidas con técnicas nucleares avanzadas han abierto un amplio campo de investigación de esperanza para el ser humano, cuya naturaleza esencial está concentrada precisamente en el cerebro. La comprensión de los procesos bioquímicos y la estructuración del cerebro, en base a la experimentación y el juego, nos muestran la importancia del aprendizaje. El proceso de aprender aparece como una estructuración biofísica y química del cerebro, la que es más eficiente mientras más temprano se construya. Identificar zona y actividad bioquímica del cerebro y relacionarlas con las funciones correspondientes nos ayuda a optimizar los procesos de aprendizaje en los niños y jóvenes, pero también en los adultos que, por diversas razones, hayan perdido facultades.

Las potencialidades del cerebro parecen tener un componente hereditario. Sin embargo, por lo que se ha visto, la creatividad científica, tecnológica, artística, así como la destreza física, parecen estar sólidamente basadas en la estructura cerebral construida con la experiencia desde los tiempos embrionarios de cada ser humano.

Por otro lado, debemos recordar que el cerebro es sensible a sustancias estimulantes, las que potencian diversas capacidades. Estudiantes que concursan en exámenes de admisión a universidades, por ejemplo, pueden ingerir sustancias que mejoren su rendimiento. Así, la determinación genética de las capacidades cerebrales es cada vez más débil: poco a poco es reemplazada por una potenciación científica y tecnológica.

Los países que mejor comprendan su funcionamiento y establezcan los procesos para optimizarlo, para aprender más rápido y aumentar su creatividad, serán los que dominen el planeta, irradiando cultura y proporcionando productos científicos tecnológicos, los que, por sus precios, estarán cada vez más lejos de los que desdeñen la investigación
Lima, 21 de septiembre 2003

 

A propósito del Congreso de Minería: Los minerales y la radiactividad

Escribe Modesto Montoya

Cuando la población escucha el término “nuclear”, inmediatamente piensa en la bomba. En realidad, las técnicas nucleares sirven en todos los campos de la actividad humana. En ocasión del Congreso de Minería que se lleva a cabo en Arequipa, esta nota muestra la historia común de minas y radiactividad.

La necesidad de nuevos materiales para la industria impulsa la minería y la metalurgia. Siendo la minería una de las principales actividades productivas del Perú, en este sector hay excelentes oportunidades para que los centros de investigación universitaria y los institutos de investigación realicen investigaciones aplicadas. En ese marco, el IPEN desarrolla y aplica técnicas para elevar la competitividad de la industria minera y metalúrgica.

El descubrimiento de la radiactividad fue en un mineral de uranio; y las minas de uranio, por razones históricas de los conflictos mundiales, la bomba atómica y la energía nucleoeléctrica, se convirtieron en recursos muy preciados. En el Perú, aunque no lo suficientemente ricas y atractivas para las empresas internacionales, en Macusani, hay reservas de uranio. Durante la década de los 80, el IPEN experimentaba, a nivel de laboratorio, el procesamiento de ese mineral. Luego, la disminución de las tensiones internacionales bajó interés mundial por el tema. El IPEN abandonó el campo del procesamiento del uranio, pero inició el desarrolló de aplicaciones tecnológicas útiles para aumentar la competitividad de la minería y la metalurgia en general.

Cada uno de los elementos radiactivos emiten radiactividad característica, la que, con ayuda de detectores, permite identificarlos y cuantificarlos. De esa forma se detecta, por ejemplo, la presencia de uranio en una muestra mineral. Precisamente, una aplicación nuclear en minería es el análisis químico de minerales. Con ayuda de detectores, los minerales activados por la radiación neutrónica son analizados para conocer el contenido de la mayoría de elementos con valor comercial.

Por otro lado, basados en las huellas que dejan las fisiones de los átomos de uranio en los vidrios volcánicos, se ha desarrollado técnicas para conocer la edad de esas muestras, información valiosa para la prospección minera.

Siempre en el campo de la detección de radiactividad, se mide el nivel de radón, un gas radiactivo presente en las minas y que, por el riesgo que significa para los mineros, debe ser evaluado periódicamente para identificar las minas que sobrepasan los niveles permisibles.

Las sustancias radiactivas tienen las mismas características que las sustancias no radiactivas integradas a las plantas de procesamiento. Sin embargo, el hecho que emiten radiactividad nos permite rastrearlas sin perturbar los procesos. Así, por ejemplo, podemos seguir una sustancia que pasa por tuberías y máquinas, detectando desde el exterior la radiactividad emitida por los trazadores radiactivos integrados al proceso. Esto permite medir los flujos de las sustancias dentro de los compartimentos de la planta, para controlarlos y ponerlos en condiciones ideales de producción.

Por otro lado, las radiografías con rayos gamma son ampliamente utilizadas en la empresas mineras. Asimismo, basadas en señales radiactivas que responden a situaciones anormales, se maneja técnicas nucleónicos de control automático para optimizar la producción.

Otro aspecto importante es el relacionado con el medio ambiente. La mayoría de estas instituciones tienen buena voluntad pero no cuentan con técnicas para identificar los verdaderos riesgos de contaminación. Por su lado, para frenar protestas muchas veces sin fundamentos, las empresas mineras tendrían que mostrar resultados de mediciones respecto a la dispersión de contaminantes. En ese sentido, la técnica de los radiotrazadores es valiosa para identificar la fuente y la dinámica de la contaminación ambiental, sea por aire, suelo o acuíferos. Esta información es necesaria para tomar las acciones correctivas tempranas y eficaces, evitando así riesgos innecesarios para la población y el medio ambiente. Obviamente, si es el caso, también se puede mostrar que una planta no contamina. Las técnicas de los radiotrazadores nucleares son inapelables, debido a que los detectores son ajenos intereses e ideologías.

En suma, minería y ciencias nucleares no están tan alejadas como pudo pensarse. A finales del siglo XIX, Marie Curie ya lo sabía, cuando procesaba el mineral de uranio, tonelada tras tonelada, para estudiar las propiedades de la radiactividad y sus aplicaciones
Lima, 14 de septiembre 2004

 

Los pioneros de la cooperación Perú-Brasil: Ciencia transmazónica

Escribe Modesto Montoya

En la historia de la humanidad, los pioneros de la cooperación internacional, y en los esfuerzos de integración regional, han sido científicos ansiosos de intercambiar experiencias para avanzar en la expansión de las fronteras del conocimiento. En el caso de Brasil y Perú, esta relación está reforzada por las condiciones geográficas y culturales.

A pesar de la diferencia –pequeña, es verdad- de idiomas con el Perú, Brasil es el país en el que los peruanos tienen mayor facilidad para integrarse socialmente. La visión similar que de la vida tienen brasileros y peruanos, hacen que muchos peruanos se sientan mejor que en casa. Por ejemplo, la música del noreste brasilero: típicamente negroide, es atractiva para blancos y negros de las todas las regiones de Brasil. No ocurre los prejuicios musicales muy comunes en Perú. Por otro lado, no hay barreras sociales entre científicos: los grandes profesores universitarios y sus alumnos comparten amigablemente fiestas y reuniones sociales. Los estudiantes peruanos en Brasil se sienten tremendamente incentivados por la confianza que los líderes le prestan.

Según informes del Consejo Nacional de Investigación de Brasil (CNPq), en ese país hay unos 5 000 líderes científicos, los que dinamizan la investigación. De esos, 500 son extranjeros: la primera participación extranjera es argentina con 224, y la segunda es peruana, con 115 científicos.

Los más brillantes estudiantes peruanos han encontrado en Brasil el canal para su realización profesional. Parten con becas otorgadas por el CNPq, la Coordinación de Perfeccionamiento de Enseñanza Superior (CAPES) y el Fondo de Asistencia Estatal a la Investigación (FAPESP), entre otros.

Todo becario llega a Brasil con su tema de tesis, lo que significa una inmediata integración a un grupo de trabajo y al acceso a la variadísima bibliografía científica y tecnológica, mediante los diversos sistemas de información.

Todo ello ha contribuido para que se establezca un puente entre las universidades peruanos y brasileras. Por otro lado, por la cercanía entre los países, los peruanos en Brasil no han perdido contacto con el Perú. El Dr. César Camacho, egresado de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), directivo del Instituto de Matemática Pura y Aplicada (IMPA) de Río de Janeiro -considerado como uno de los más prestigiosos científicos de Brasil- con el apoyo de Brasil, ha promovido la fundación en Lima del Instituto de Matemáticas y Ciencias Afines (IMCA), administrado por la UNI, San Marcos y Católica. Brasil otorga recursos para ofrecer ingresos decorosos a profesores de esas universidades dedicados a la investigación. La colaboración de Brasil, a través del IMPA, ha permitido la organización en Lima de cursos y seminarios de muy alto nivel, con la participación de científicos de Brasil y del mundo entero. Asimismo, se ha publicado libros para el mejoramiento de la enseñanza de las matemáticas.

El Instituto de Investigaciones Energético Nucleares de Sao Paulo ha colaborado con el Instituto Peruano de Energía Nuclear (IPEN) para la construcción de celdas especiales para la fabricación de discos de iridio 192, necesarios para la radiografía industrial, y ha cooperado con la automatización de los procesos de producción y control de calidad de radioisótopos y radiofármacos. Por otro lado, los físicos del IPEN y de la Universidad de Campinas están trabajando para el desarrollo de microbaterías que utilizan películas delgadas de nuevos materiales. Asimismo, el IPEN y la Universidad de Campinas han trabajado en la búsqueda de patrones internacional de datación de muestras geológicas peruanas, útiles para la prospección de minerales.

Cabe resaltar que, gracias a científicos peruanos en Brasil, se ha establecido trabajos de colaboración, entre Brasil y Perú, sobre temas de gran importancia nacional. Por ejemplo, el físico nuclear peruano Erich Saettone (Universidad de Sao Paulo) y el arqueólogo Walter Alva (Museo Arqueológico Nacional Brüning), con tecnologías modernas de plasma, han analizado objetos arqueológicos de Sipán, para explicar cómo la cultura moche dominaba técnicas metalúrgicas sofisticadas para el tratamiento del oro.

En suma, para los científicos peruanos y brasileros, la formalización de la cooperación entre Brasil y Perú será el corolario natural de una historia común rica en intercambio científico y tecnológico, el que, según las proyecciones, aumentará cada vez a mayor ritmo para beneficio de ambos países
Lima, 22 de agosto 2003

Los pioneros de la cooperación Perú-Brasil: Ciencia transmazónica

Escribe Modesto Montoya

En la historia de la humanidad, los pioneros de la cooperación internacional, y en los esfuerzos de integración regional, han sido científicos ansiosos de intercambiar experiencias para avanzar en la expansión de las fronteras del conocimiento. En el caso de Brasil y Perú, esta relación está reforzada por las condiciones geográficas y culturales.

A pesar de la diferencia –pequeña, es verdad- de idiomas con el Perú, Brasil es el país en el que los peruanos tienen mayor facilidad para integrarse socialmente. La visión similar que de la vida tienen brasileros y peruanos, hacen que muchos peruanos se sientan mejor que en casa. Por ejemplo, la música del noreste brasilero: típicamente negroide, es atractiva para blancos y negros de las todas las regiones de Brasil. No ocurre los prejuicios musicales muy comunes en Perú. Por otro lado, no hay barreras sociales entre científicos: los grandes profesores universitarios y sus alumnos comparten amigablemente fiestas y reuniones sociales. Los estudiantes peruanos en Brasil se sienten tremendamente incentivados por la confianza que los líderes le prestan.

Según informes del Consejo Nacional de Investigación de Brasil (CNPq), en ese país hay unos 5 000 líderes científicos, los que dinamizan la investigación. De esos, 500 son extranjeros: la primera participación extranjera es argentina con 224, y la segunda es peruana, con 115 científicos.

Los más brillantes estudiantes peruanos han encontrado en Brasil el canal para su realización profesional. Parten con becas otorgadas por el CNPq, la Coordinación de Perfeccionamiento de Enseñanza Superior (CAPES) y el Fondo de Asistencia Estatal a la Investigación (FAPESP), entre otros.

Todo becario llega a Brasil con su tema de tesis, lo que significa una inmediata integración a un grupo de trabajo y al acceso a la variadísima bibliografía científica y tecnológica, mediante los diversos sistemas de información.

Todo ello ha contribuido para que se establezca un puente entre las universidades peruanos y brasileras. Por otro lado, por la cercanía entre los países, los peruanos en Brasil no han perdido contacto con el Perú. El Dr. César Camacho, egresado de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), directivo del Instituto de Matemática Pura y Aplicada (IMPA) de Río de Janeiro -considerado como uno de los más prestigiosos científicos de Brasil- con el apoyo de Brasil, ha promovido la fundación en Lima del Instituto de Matemáticas y Ciencias Afines (IMCA), administrado por la UNI, San Marcos y Católica. Brasil otorga recursos para ofrecer ingresos decorosos a profesores de esas universidades dedicados a la investigación. La colaboración de Brasil, a través del IMPA, ha permitido la organización en Lima de cursos y seminarios de muy alto nivel, con la participación de científicos de Brasil y del mundo entero. Asimismo, se ha publicado libros para el mejoramiento de la enseñanza de las matemáticas.

El Instituto de Investigaciones Energético Nucleares de Sao Paulo ha colaborado con el Instituto Peruano de Energía Nuclear (IPEN) para la construcción de celdas especiales para la fabricación de discos de iridio 192, necesarios para la radiografía industrial, y ha cooperado con la automatización de los procesos de producción y control de calidad de radioisótopos y radiofármacos. Por otro lado, los físicos del IPEN y de la Universidad de Campinas están trabajando para el desarrollo de microbaterías que utilizan películas delgadas de nuevos materiales. Asimismo, el IPEN y la Universidad de Campinas han trabajado en la búsqueda de patrones internacional de datación de muestras geológicas peruanas, útiles para la prospección de minerales.

Cabe resaltar que, gracias a científicos peruanos en Brasil, se ha establecido trabajos de colaboración, entre Brasil y Perú, sobre temas de gran importancia nacional. Por ejemplo, el físico nuclear peruano Erich Saettone (Universidad de Sao Paulo) y el arqueólogo Walter Alva (Museo Arqueológico Nacional Brüning), con tecnologías modernas de plasma, han analizado objetos arqueológicos de Sipán, para explicar cómo la cultura moche dominaba técnicas metalúrgicas sofisticadas para el tratamiento del oro.

En suma, para los científicos peruanos y brasileros, la formalización de la cooperación entre Brasil y Perú será el corolario natural de una historia común rica en intercambio científico y tecnológico, el que, según las proyecciones, aumentará cada vez a mayor ritmo para beneficio de ambos países.

Lima, 22 de agosto 2003


La educación es responsabilidad de todos: El rol de institutos y universidades

Escribe Modesto Montoya

La Educación ha sido declarada en emergencia, y, por lo tanto, todos debemos tomar acciones coordinadas para sacarla de ese estado. La responsabilidad de cada persona o institución es mayor, en la medida de los recursos que el Estado les ha otorgado. En ese sentido, los profesionales preparados en instituciones peruanas, y las propias instituciones, deben estar dispuestas a contribuir para el mejoramiento de la educación peruana, transfiriendo, de la mejor manera posible, parte del conocimiento que adquirió del sistema. En este sentido, las universidades y los institutos de investigación le debe al país una retribución educativa, acorde con sus fines y con el interés nacional.

El Proyecto Huascarán, el que llevará las comunicaciones electrónicas a los más apartados rincones del Perú, funcionará cuando se tenga contenidos valiosos e interesantes. Las instituciones que tienen mucho que aportar en contenidos son las universidades e institutos de investigación, los que , a través de sus portales, tienen que ofrecer cursos amigables sobre los temas que investiga o desarrolla.

El IPEN, por ejemplo, está preparando un curso animado sobre las ciencias del átomo y sus aplicaciones en la solución de problemas nacionales. Muchas cosas ya están hechas en el mundo: la Comisión de Energía Atómica (CEA) de Francia, en su portal, tiene una escuela virutal sobre esos temas. El IPEN tiene el permiso para usar parte de ese material y adaptarlo al caso peruano. Allí se describirá, por ejemplo, cómo las sustancias radiactivas sirven para le diagnóstico de enfermedades, y cómo los rayos gamma eliminan tumores cancerosos.

Las instituciones están haciendo trabajos en temas de alta importancia. Entre los institutos de investigación tenemos el Instituto Geológico Minero y Metalúrgico (INGEMMET), el que procesa información sobre nuestros recursos mineros y geotérmicos; el Instituto del Mar de Perú (IMARPE), dedicado al estudio de los recursos marinos y la dinámica del mar peruano; el Instituto Geofísico del Perú (IGP), que se ocupa de la sismología, el vulcanismo y la física de la atmósfera. No menos importantes son el Instituto Nacional de Investigación y Capacitación en Telecomunicaciones (INICTEL), el Instituto Tecnológico Pesquero (ITP), el Instituto Nacional de Investigación Agraria (INIA), el Instituto Nacional de Recursos Naturales (INRENA), Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP), el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INIE) y el Instituto Nacional Cultura (INC), entre otros.

Cada institución científica, tecnológica, o de creación de conocimiento en general, tiene que contribuir con la educación peruana, usando las modernas tecnologías de la información y la comunicación.

Pero, por otro lado, como el proceso de la enseñanza requiere la comunicación directa, las instituciones deben ofrecer conferencias de libre acceso a los profesores, sobre los aspectos difundidos a través de sus portales. De esa forma se logra la comunicación personal entre los diversos agentes relacionados con el proceso educativo.

Asimismo, las direcciones regionales deberían organizar cursos y conferencias de los más connotados profesionales de las diversas universidades e instituciones. En ese sentido, los profesionales relacionados con el Centro de Preparación para la Ciencia y Tecnología (CEPRECYT) están atendiendo invitaciones para charlas y cursos sin costo para los organizadores.

Finalmente, dado que no hay escuelas especiales para niños altamente interesados en conocer mucho más de lo que les ofrece la escuela, tiene que promoverse un sistema de guías intelectuales, con la participación de los más connotados profesionales peruanos con vocación pedagógica. Estos profesionales deberían dedicar una hora semanal a la conducción de los que, en un mediano plazo, tendrán el liderazgo de nuestro país.

En todo este esfuerzo colectivo, los medios de comunicación tienen el valioso papel de facilitar el flujo de información entre las entidades y personas involucradas en el proceso educativo, para que se mantenga una verdadera por cruzada por la educación.

En suma, el asunto de la educación es de todos. Hemos recibido de la Nación los conocimientos que tenemos que transmitir a las nuevas generaciones. Sabemos que el profesorado necesita adquirir conocimientos, los que se incrementan permanentemente y que son procesados por los investigadores científicos y tecnológicos. En aras del progreso del país, actualmente en emergencia educativa, tenemos que ponernos en acción: cuando

Lima, 14 de agosto 2003

¿Educar para investigar?

Escribe Modesto Montoya

Uno de los cambios más significativos que necesita la Educación en el Perú del siglo XXI tiene que ver con la investigación científica y tecnológica. El país no podrá despegar sin la utilización de los crecientes resultados de esta investigación. Las nuevas generaciones de escolares tienen que llegar a la Universidad con el deseo de investigar, de buscar soluciones, de generar nuevos conocimientos. Para lograr este objetivo, los educadores deben comprender la importancia de la ciencia y la tecnología, y explicar a los alumnos la naturaleza de la ciencia y de los retos que tienen el país en estos tiempos. Pero la investigación tiene varias perspectivas, las que tenemos que comprenderlas y escoger lo que más conviene como país.

En los laboratorios universitarios e institutos públicos del Hemisferio Norte, especialmente en los Estados Unidos, reina la divisa ¨publish or perish¨, que incita a los investigadores a publicar sus trabajos en revistas especializadas, actualmente depositarias del conocimiento de libre acceso, el que -aunque a un ritmo muy bajo- también es enriquecido con las contribuciones de los laboratorios de países en vías de desarrollo. Con el conocimiento acumulado, añadido al generado por sus propias investigaciones, las empresas desarrollan procesos o productos, los que son patentados y ofrecidos en el mercado internacional. El éxito de las empresas dependerá de la aceptación de sus productos por el mercado internacional, para lo cual juegan múltiples factores, pero sobre todo el poder económico que se pone en juego.

Muchos investigadores se contentan con el placer de la investigación básica, buscan las verdades profundas de la naturaleza. Eventualmente se hacen famosos e, incluso, se les pone como ejemplo por no haber sacado ningún provecho pecuniario de sus investigaciones.

Hay también investigadores que bucean en las revistas científicas, buscando cómo resolver problemas nacionales o, eventualmente, algún problema de interés mundial. Varios científicos peruanos que trabajan en Estados Unidos tienen ya patentes. Conocido es el caso del Dr. Jorge Seminario, investigador de una universidad norteamericana, dedicado a la “molectrónica”, un tema de investigación apasionante, relacionado con los materiales de dimensiones moleculares, los que, gracias a los dispositivos electrónicos cada vez más pequeños y rápidos, van a impulsar la tecnología del siglo XXI. En cierta forma, se trata de convertir las moléculas en dispositivos electrónicos. A la par que investiga, Jorge Seminario y su institución, patentan varios resultados de su investigación. Eventualmente, esto les traerá beneficios económicos

Hay empresas incluso que no publican sus resultados en las revistas especializadas: sólo registran patentes. Los investigadores sacrifican fama y prestigio por mayores ingresos económicos, aunque las publicaciones pueden venir después, como una forma de mercadeo de sus productos.

En nuestro país, varios ingenieros han desarrollado algunos procesos o instrumentos pero poco se preocupan por llegar a la patente. No hay una cultura de la propiedad intelectual. Sin embargo, este problema no es solamente el caso del Perú. En Chile, por ejemplo, un profesor universitario descubrió que una resina de pino absorbía 20 veces más humedad que otros materiales. Apenas publicó su articulo científico, recibió comunicaciones de empresas extranjeras, las que querían conocer detalles de este descubrimiento. El científico chileno absolvió detalladamente las preguntas y se sintió muy contento por el interés que esas empresas prestaban a su trabajo. ¿Qué hicieron las empresas con la información? Fácil es imaginar.

Y en el Perú, ¿qué deberíamos promover: la ciencia por la ciencia o la solución de problemas prácticos?

Algunos piensan que debe apoyarse cualquier iniciativa, desde los estudios sobre los agujeros negros -situados a miles de millones de años luz de la Tierra- pasando por la búsqueda de la vacuna del sida, hasta el viejo tema de la tuberculosis. Esto sería deseable si hubiera una fuente inagotable de recursos.

En la realidad actual, tendríamos que priorizar y optimizar los gastos. Sería recomendable promover el reconocimiento de la propiedad intelectual de los investigadores y científicos que se dedican a problemas concretos. Para generar riqueza, y abandonar la tradicional exportación de materias primas, es preciso aprovechar el conocimiento mundial de libre acceso resolver problemas nacionales o generar productos y procesos para vender en el mercado internacional, cada vez más competitivo.
Lima, 13 de julio 2003